Además, los archivos adjuntos que se envían en el correo-e no suponen ninguna amenaza si no llega a descargarlos en su computadora. Sin embargo, si descarga un archivo adjunto y lo abre o guarda en su equipo, al hacerlo estará arriesgándose a que éste resulte infectado por algún virus informático. Lo mismo sucede con todos los archivos que descarga en el equipo, tanto si son archivos adjuntos de correo-e como si no.
Por esta razón, es aconsejable que no descargue archivos adjuntos, ni otros archivos de origen desconocido o que no le inspiren confianza. Como precaución adicional, es aconsejable que elija alguno de los muchos programas antivirus disponibles y lo instale en su sistema. Si sigue estas dos recomendaciones habrá reducido enormemente la probabilidad de tener problemas con virus informáticos.